Alcalá, 41
Viernes, 24 de Noviembre de 2006

…lo que esté pensando.
N.E.N.S.L.E.: Sí.
Sonríe como si esperase mi afirmación.
G.K.: Ponía los cinco sentidos en el trabajo, en realidad ponía todo su cuerpo…
N.E.N.S.L.E.: ¿La quería?.
Sonríe. Se conocía la pregunta.
G.K.: Utilizaba el sexo como otros usan matamoscas. Y eso es un problema si tú eres el insecto. Enamorado. Pero no te preocupes, fue sólo una película.
En el aparcamiento la esperaba Pedro, su chófer, y su perenne sonrisa. A sus cincuenta y muchos eran ya pocas cosas las que le afectaban. Con lo que él y su mujer habían tenido que ver… Sofía le admiraba, y más como confidente que era de su desgraciada vida. La droga le había robado a un hijo y al otro, su hermano mellizo, la esquizofrenia le tenía secuestrado. Sólo los sábados le recuperaban con la ilusión de padres que sacan a su bebé de la guardería.
Desde la puerta del ascensor hasta el coche oficial sólo intercambiaron una mirada cómplice. Ambos mandaron un gesto, mitad saludo mitad indicación, al vehículo que esperaba en la rampa. Lo ocupaban sus escoltas. Pedro y Sofía ocuparon sus asientos, y después de indicar con una descarga de luces que estaban preparados, la pequeña comitiva inició su corto viaje.
Sleeping beauty
Where have you been
You should know
I´m counting on you here
Feels like clouds beneath your wings
It is night, you see it as it is
It is dark, have mercy on us all
You should know
I´m counting on you here
His kiss
His kiss
His kiss
His kiss of spring
His kiss of spring
His kiss of spring
His kiss of spring
His kiss…
Let´s talk about the weather
And the snow
Falling from the heavens like crystal feather
The power of the powder
The silence screams louder
I feel cold
This is a nation on hold
It´s the chill
Without the thrill
I´m waiting for spring to come to my kingdom
Come to my kingdom
I´m waiting for spring to come to my kingdom
Come to my kingdom…

“Morning Star”
FLUNK
Beatservice Records, 2004
Después de añs de café indiscriminado me ha acabado destrozando el estómago. La sensación indefinida se ha convertido en un dolor punzante que me obliga a consumir protector gástrico a espuertas, Almax para dar nombres comerciales, y así poder tomarme otro cafetito. Me tomo un café para despejarme. Inmediatamente me duele el estómago. Me chupo un Almax. Se me pasa el dolor de estómago. Me doy cuenta de que necesito un café. Y vuelta a empezar.
El “para qué” es instrumental
G.K.: Mira por los espejos. Atiende a la carretera.
Ahora que me ha dado las llaves de su coche no me puedo permitir el mínimo rasguño. Avanzamos por el carril de la derecha a unos 90 km/h. En un intento por parecer tranquilo recupero la conversación.
N.E.N.S.L.E.: ¿Kendall?
G.K.: Es la segunda vez que me preguntas por ella.
¿Dónde lo habíamos dejado?
Sí, con el café vending llegaron los problemas. Al principio fue una sensación difícil de explicar en el estómago.